Dos amigos para acompañar las emociones
Nubi podría ser cualquier niño.
A veces siente alegría.
A veces miedo.
A veces tristeza, enfado o frustración.
Como todos nosotros.
Tilo es su compañero de camino.
No viene a resolver los problemas.
No tiene todas las respuestas.
Simplemente se queda.
Escucha.
Acompaña.
Porque algunas emociones no necesitan soluciones.
Solo un poquito de tiempo y compañía.
Porque crecer es más fácil cuando alguien camina a nuestro lado.
Todos hemos tenido días en los que las emociones parecían demasiado grandes.
Días en los que necesitábamos comprender mejor lo que sentíamos.
Alguien que escuchara.
Alguien que permaneciera cerca.
Alguien que caminara a nuestro lado.
Y juntos protagonizan historias que ayudan a comprender las emociones que forman parte de crecer.